Pepe Álvarez de las Asturias

El pasado 27 de junio millones de personas en todo el mundo celebraron su cumpleaños. Si cumplieron años el mismo día que un familiar querido o un personaje admirado, habrá sido además una alegre coincidencia. Pero lo que tal vez ignoren, y es también una coincidencia cuando menos curiosa, es que cumplieron años, precisamente, el mismo día que la compositora de la canción de cumpleaños más cantada del mundo (el 27 de junio y los otros 364 días del año). Así que, dobles felicidades (atrasadas).

Mildred J. Hill nació en Anchorage, a las afueras de la ciudad de Louisville (EE.UU.) el 27 de junio de 1859. Desde su más tierna infancia, sus padres le enseñaron la importancia de la educación, el valor de los juegos y la necesidad de ayudar al prójimo (su padre fue maestro y doctor en Teología; su madre enseñaba a los esclavos a leer y escribir), además de contagiarle su pasión por la música. Y a los niños y a la música dedicó Mildred su vida. Fue pianista, compositora, intérprete y una gran estudiosa de la música espiritual negra; y también fue una avezada maestra de educación infantil, junto a su hermana menor Patty, destacando por sus ideas innovadoras. Ambas hermanas fueron incluso reconocidas en la Feria Mundial de Chicago de 1893 por su programa de educación progresiva en el Experimental Kindergarten School, precursor de los métodos de educación modernos.

Fue precisamente trabajando en su escuela infantil cuando a Patty Hill le vino a la cabeza la idea de componer una canción sencilla y animosa para que los profesores dieran los buenos días a los niños al llegar a clase. La propia Patty escribió la letra y su hermana Mildred se hizo cargo de la melodía; en 1893 fue publicada por primera vez con el título de Good Morning to All (“Good morning to you, good morning to you, good morning dear children, good morning to all”). Con los años, la canción fue ampliando su ámbito y edad y empezó espontáneamente a ser cantada también en los cumpleaños; la letra escrita por Patty fue variando, y lo que nació como una sencilla bienvenida a los alumnos se transformó en la canción de cumpleaños que ha llegado hasta nuestros días, y a todos los rincones del mundo, como Happy Birthday to You. Eso sí, manteniendo intacta la melodía que compuso Mildred Hill hace 121 años.

happy birthday song

La primera aparición impresa de Happy Birthday to You, con la melodía de Good Morning to All, tuvo lugar en 1912, aunque hasta 1935 no quedó oficialmente registrada a nombre de las hermanas Hill, cuyos sucesores gestionan hoy día sus derechos de autor (que expiran en 2030 en Estados Unidos y en 2016 en Europa). Desde entonces, su popularidad fue creciendo año tras año, década a década, extendiéndose por los cinco continentes. Hoy son millones de personas las que cada año soplan las velas de su tarta de cumpleaños mientras escuchan “happy birthday to you” o “cumpleaños feliz” o “roipota revy’a” o “Tanjoubi Omedetou” o “tanti auguri a te” o en cualquiera de los 18 idiomas a los que ha sido traducida. Según el Libro Guinness de los Records es la canción en lengua inglesa más famosa del mundo; eso sí, seguida a corta distancia por “For He’s a Jolly Good Fellow”.

Precisamente este tema, conocido en España como Porque es un chico excelente, y que nació como una versión de la canción bélica francesa Mambrú se fue a la guerra(compuesta tras la batalla de Malplaquet, en 1709), debe gran parte de su fama a los restrictivos derechos de utilización de la obra de las hermanas Hill, sólo permitida para reuniones familiares y, excepcionalmente, en el cumpleaños del presidente de los Estados Unidos… si quien la canta es Marilyn Monroe. Así, Porque es un chico excelente ha sustituido a Happy Birthday to You en multitud de cumpleaños y otras celebraciones aparecidas en la televisión y, sobre todo, en películas legendarias como Lo que el viento se llevó, Lady Hamilton (ambas con Vivien Leigh), El puente sobre el río Kwai, Los rescatadores (de Disney), Rebelión  a bordo (versión Marlon Brando), Grease (tras la gloriosa victoria de Danny en la carrera de coches) o en la obra maestra de Billy Wilder, Con faldas y a lo loco, en esa hilarante escena de la matanza de San Valentín en la que el gángster sale de la tarta gigante, metralleta en mano, justo al terminar el último verso de la cancioncilla: “…y siempre lo será, y siempre lo seráaaaaa”… RA-TA-TA-TA-TA-TAT.

Pero si hay una canción de cumpleaños que a nosotros, los españoles en particular y los hispano hablantes en general, nos llega a lo más profundo del corazón es la entrañable Feliz, feliz en tu día que popularizaron en los años de nuestra infancia los Payasos de la Tele, Gaby, Fofó y Miliki. Fue, precisamente, el primer tema que compuso Emilio Aragón Bermúdez, allá en su queridísima Cuba; la tierra donde vivió durante 16 años, donde triunfó en la primera televisión del mundo hispano, y también donde se enamoró, se casó y nacieron tres de sus hijos. Inspirado por el olor del amanecer, la molienda en el camino, el guarapo y las guajiras que cantaban los viejos del lugar, Miliki compuso una canción de cumpleaños para los niños cubanos, que en aquellos tiempos prerrevolucionarios sólo conocían el Happy Birthday to You, y en inglés. Era el año 1958.

Un encuentro con Miliki

Por una de esas maravillosas coincidencias de la vida, el abajo firmante se encontró con el mismísimo Miliki hace unos años en un mercadillo benéfico. Le pregunté por su famosa canción, claro, y Miliki me contó la siguiente anécdota, en rigurosa primicia: “La canción que compuse originalmente era distinta a la que tú conoces. Lo que pasó es que un día me encontré con que una periodista la había registrado como suya, y tuve que escribir otra versión. La primera, que es la que aún cantan en Cuba, decía así (y don Emilio entona, con la misma música que la versión ‘española’): Felicidades Pepe en tu día / que lo pases con sana alegría / muchos años de sana armonía / felicidad, felicidad, felicidad”. Después de estrechar -rebosante de felicidad, felicidad, felicidad- la mano del mito de mi infancia, llegué a casa con una enorme sonrisa de ‘ciruelo’ en el rostro, que posiblemente aún hoy perdure.

– Esta Web y todos sus contenidos incluyendo los textos, imágenes, audio y cualesquiera otros materiales, son propiedad del autor o de terceros que hayan autorizado el uso de dichos contenidos al autor. Todos los derechos están reservados a los autores.