Es un placer presentaros a Rubén Arrizabalaga y Javier Alguer, estos dos bilbaínos llevan en El Ganso casi desde el principio y han compartido muchas tareas entre sí: gestión y representación de El Ganso en el canal de venta multimarca, participación en ferias nacionales e internacionales, entre muchas otras cosas. También han estado siempre muy vinculados con el desarrollo de El Ganso en Bilbao, con la apertura de una de las primeras tiendas fuera de Madrid. Pero es fundamentalmente como agentes comerciales para las tiendas multimarca a lo que han dedicado la mayor parte de su tiempo con nosotros.

 

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¿Cómo va esto de la multimarca?

Para mucha gente de fuera del sector, para los que su único vínculo con el textil es el de consumidor final y que además entiende El Ganso como una marca exclusivamente con tiendas propias monomarca, resulta un tanto desconocida la profesión cuando explicas que vendes El Ganso al canal multimarca. Nosotros somos los encargados de vender la ropa de El Ganso al resto de tiendas que no son El Ganso y cuentan con varias marcas dentro de su comercio. Viajamos por España visitando a las tiendas que ya son clientes de cara a establecer una relación más cercana con los propietarios (siempre agradecen las visitas), comprobar cómo está dispuesto el producto de la marca en sus tiendas y en definitiva llegar más allá de una simple relación comprador-vendedor. Estos viajes también sirven para localizar nuevos clientes potenciales que puedan resultar interesantes. Una vez hechos los viajes, les citamos en los showrooms que tenemos, Madrid y Bilbao permanentes y Barcelona y A Coruña sólo durante las campañas de ventas que son dos veces al año: en febrero para vender otoño-invierno y en julio y septiembre para la ropa de primavera-verano. Los clientes siempre compran seis meses antes de recibir la ropa en sus tiendas. El concepto de El Ganso como marca se respira 100% en las tiendas propias, pero gracias a nuestro trabajo, la marca llega a poblaciones donde no hay tiendas El Ganso y en tiendas donde se puede encontrar al lado de marcas que nos ayudan a crecer en imagen y prestigio.

 

Ésta sería vuestra faceta profesional, pero por lo demás ¿qué os gusta hacer en vuestro tiempo libre?

Rubén: desde que he sido padre, tiempo libre me queda poco y el poco que queda intento disfrutarlo con mi hija. Intento leer a diario, los viajes facilitan esta buena costumbre, así como estar un poco al día en música aunque los últimos meses me he quedado un poco estancado, en el CD del coche sigue sonando el Myth de Beach House, tampoco he podido ir a todos los conciertos que me hubiera gustado. Me han regalado una entrada para The National en Madrid y lo espero con ganas.

Como actividad para desconectar, he descubierto el Yoga hace un año, llevaba un par de años queriendo empezar y ha sido un gran acierto, así que le dedico tiempo siempre que puedo. Física y mentalmente es una ayuda enorme.

A nivel personal me considero muy tranquilo y equilibrado, muy familiar y muy de mis amigos de toda la vida, tomar una cerveza tranquilamente con amigos y ponerte al día sigue siendo uno de mis planes preferidos.

Y soy un enamorado de los trastos viejos, bicis, motos, coches, relojes… tienen una personalidad que es difícil encontrar en lo actual.

 

Javier: casualmente los dos hemos sido padres recientemente y tengo los mismos problemas para gestionar el tiempo pero siempre que puedo me escapo a hacer surf que es unas de mis grandes pasiones aunque requiere mucho tiempo y es algo que últimamente no es fácil de conseguir.

También soy un gran aficionado a la música e intento tocar todos los palos pero sobre todo el pop y el rock son mis favoritos, también intento tocar la guitarra aunque desde que nació la enana es algo que ahora mismo está bastante aparcado.

 

Sois mucho más que compañeros de viaje, ¿cómo ha sido hasta ahora la experiencia de trabajar juntos?

Rubén: Son ya casi cuatro años trabajando juntos, ¡aunque parece que han pasado ocho! No, en serio, se ha pasado demasiado rápido y esperamos llegar a esos ocho años por lo menos.

Es cierto que el primer año no teníamos un reparto de zonas definida ya que los dos queríamos conocer a todos los clientes y que nos pusieran cara a los dos, así que tuvimos un año de “tour” nacional muy intenso. También sirvió para conocernos bien, nos conocíamos de antes pero no a nivel profesional y tampoco en muchas facetas personales, digamos que ese año nos hicimos compañeros y muy buenos amigos.

En cuanto al trabajo en equipo nos complementamos muy bien, yo soy más cuadriculado y Javi es improvisación, yo soy mejor con los números y él es muy bueno vendiendo, en el cara a cara con el cliente, yo soy más tranquilo y Javi más impulsivo así que nos equilibramos muy bien.

Y la experiencia en sí inmejorable, cuando una relación laboral trasciende a amistad y casi familiaridad, no se pueden poner muchos peros.

 

Javier, tú has continuado la tradición familiar de alguna forma, ya que habéis estad muy vinculados al sector a través de la tienda de ropa Alguer, sobre la que me gustaría que nos explicaras su historia.

Javier: el negocio familiar viene desde mis bisabuelos que abrieron un taller de confección a principios del siglo xx, mi abuelos continuaron con el negocio familiar, mi abuelo fue sastre y mi abuela cosía y hacia los arreglos, con el tiempo llegó la ropa fabricada a nivel industrial y aunque continuaron con la sastrería a medida durante varias décadas finalmente mi padre y mi tía tomaron el relevo del negocio familiar y continuaron en el negocio hasta hace un par de años cuando decidieron bajar la persiana después de más de un siglo de dedicación y esfuerzo.

 

Rubén, en tu caso trabajar en moda no te viene de familia; de hecho empezaste tu carrera con otra dirección hasta que decidiste dar un giro. ¿Podrías decirnos qué te motivó a hacer este cambio?

Rubén: la verdad es que fue una de las decisiones más acertadas que he tomado en mi vida, siempre me había gustado la carrera de derecho por la base cultural que aporta, de ahí sin darte cuenta te encuentras en un despacho prestigioso con una carrera por delante, además del orgullo que eso supone a tu familia… y parece que te olvidas de las ilusiones propias. Siempre me ha gustado la moda, de hecho conocía casos como el de Javi, que se dedicaban a esto desde el principio y me daba mucha envidia, mientras que mi trabajo sólo era eso, un trabajo, sin ilusión y cuando estás en ese punto, en mi caso, me di cuenta de que nunca iba a ser un gran abogado sin esa ilusión así que el cambio fue fácil a nivel personal, empecé el MBA de Gestión de empresas de moda en el ISEM, al que estoy muy agradecido, y empecé a trabajar en la distribuidora de moda más importante a nivel nacional, el grupo Gómez de Zamora, a quienes también debo muchísimo por darme esa primera oportunidad, y surgió la oportunidad de comenzar este proyecto con El Ganso.

El cambio que la gente tiene más miedo de realizar no es de sector, es de calidad de vida, de pasar de un sueldo y carrera profesional en progresión a ser el “último” en todo, si eres capaz de asumir éso con gusto, ¡lo tienes hecho!

 

Javier, también has trabajado como modelo para El Ganso hace algunos años, ¿cómo fue la experiencia?

Pues la verdad es que fue muy divertido y tuvimos la suerte de compartir la experiencia con Alba Galocha que en estos días está considerada como una de las jóvenes promesas como modelos españolas.

Todo era nuevo para nosotros pero la verdad es que el trabajo realizado tanto por fotógrafos, estilistas y maquilladores fue genial e hizo todo mucho más fácil.

 

 

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Fotos de la sesión.

 

Rubén, tú has hecho tus pinitos en street-styling, ¿podrías comentarnos cómo fue? Es una parte de nuestro sector que desde sus inicios más «háztelo tú mismo» ha cobrado muchísima fuerza hasta que muchos bloggers han conseguido profesionalizarse.

Yo cuando tuve la oportunidad de hacerlo ni sabía lo que era un blog la verdad. Siempre me ha gustado el estilismo, algunos compañeros de profesión son vendedores o gestores de cuentas y punto, a mí me gusta lo que vendo, me gusta vestirlo y me gusta verlo en la calle. Siempre voy la calle fijándome en detalles de la gente. Pero no dejó de ser algo más a nivel aficionado que otra cosa (aunque llegué a tener una página en un número de GQ). Pero esto que te comento que me gusta creo que nos gusta a muchos/as pero de ahí a hacerlo un modo de vida a través de blogs como está tan en auge, me parece sobredimensionar una inquietud. Pero oye, bien por ellos y que les quiten lo bailado.

 

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Dada vuestra posición, tenéis la suerte de estar muy en contacto con lo nuevo en moda, lo que os permite identificar nuevas tendencias, ¿podríais identificar para nosotros algunas de éstas?

Parece que la parka sigue siendo la prenda a tener este invierno, pero este año en naranja, teja, amarillo, mostaza (colores que han sido muy protagonistas el pasado verano). Y el punto grueso también sigue muy presente ya sabes, grecas, ochos, renos, patos… o como yo los llamo “jersey de abrir regalos de navidad”.

Pero así como estas prendas hace un par de inviernos iban relacionadas a un estilo más outdoor, ahora se asocian a un look mucho más vestido.

 

¿Y en cuanto a marcas interesantes?

Javier: ¡hay de todo! Estamos ante la mayor oferta textil en el peor momento del mercado de consumo, especialmente en textil, es una pena la verdad. El crecimiento exagerado de cadenas verticales de consumo, grupo Inditex, H&M, unido al peso creciente de internet, le está dificultando muchísimo las cosas al comerciante de toda la vida.

Rubén: Los que más producto interesante están ofreciendo (no solo a nivel diseño, también a nivel comercial para las tiendas, con muy buenos márgenes) son los escandinavos, colecciones muy variadas, siempre muy en tendencia y con unos precios muy competitivos, marcas como Suit, Anerkjendt son muy interesantes a un precio asumible. En gafas de sol las Mr Boho, producto nacional a muy buen precio.

 

Es cierto lo que dices, Javier, es un entorno muy complicado para el comerciante de toda la vida. Por otro lado, también hay algunas brillantes excepciones que se han volcado con creatividad a las redes sociales, organizando eventos o especializándose de muy diferentes maneras.

Rubén: la verdad es que es una pena ver como tiendas históricas de algunas ciudades tienen que bajar la persiana, son comercios que dan prestigio y solera, y se ven en todas las ciudades. Lo que parece es que quienes más están sufriendo son las estructuras grandes (grandes en relación a lo que suele ser el comercio multimarca), comercios con tres o cuatro tiendas, costes fijos muy altos, varios empleados por tiendas y muchos proveedores, los costes fijos unidos a un descenso en ventas se los han comido. Las tiendas que están funcionando son en casi todos los casos tiendas con estructuras de costes fijos muy ajustadas, donde el propietario trabaja en la tienda y tiene muy claro hasta donde puede incurrir en gastos (alquiler, empleados, ropa…) para que llegar al punto de equilibrio mes a mes no sea complicado, con una oferta en la que el precio y la calidad vayan de la mano y un mínimo de profesionalidad. Siempre se agradece quedar con un cliente y ver que sabe la rentabilidad por producto en su tienda y saber cuánto tiene que incrementar o reducir su pedido con respecto a años anteriores para crecer o no sufrir. Un ejemplo de hacer bien las cosas es la tienda Polar en Conde Duque.

Javier: con respecto a las redes sociales creo que hasta los más antiguos han entendido que es algo necesario hoy en día, si no estás ahí para muchos no existes. Y sobre los eventos en las tiendas, a mí personalmente me parece que no sirven para vender ropa, pero sí para dar a conocer tu tienda, para llegar a más gente, para que muchos te identifiquen con un lifestyle que les resulte afín al suyo, por lo que todo lo que sea sumar y ofrecer un valor añadido es bueno para el comercio. Me encantó el concurso de barbas que hizo el Ganso, que por cierto ganó un buen amigo. Fuera de Madrid o Barcelona parece que este tipo de eventos está menos desarrollado, normal por otra parte, pero unos buenos ejemplos de actividades muy interesantes en tienda podrían ser Belaza Gallery en Bilbao que organiza mensualmente exposiciones de artistas locales y Wilco en Vitoria conciertos muy interesantes.

 

Con tantos kilómetros de ruta comercial, y aparte de tener la oportunidad de visitar lugares increíbles y conocer gente muy variopinta, se deben de juntar muchas anécdotas, ¿verdad?

Rubén: las anécdotas que me vienen a la cabeza mejor no contarlas, jajajaja, quizás una simpática fue con un cliente con el que tenemos relación de amistad, fui a visitarle a la tienda, me invitó a cenar a su casa y acabé ayudándole a dar de cenar a sus hijos y contarles un cuento antes de dormir. Pero lo que comentas es totalmente cierto, este trabajo es muy psicológico, son cientos de clientes y te encuentras con todo tipo de gente, en un mismo día puedes trabajar con siete clientes y tu registro se tiene que adaptar al cliente que tienes delante,  y por supuesto te encuentras con situaciones un tanto surrealistas.

Acerca de nuestro trabajo, la gente ni se puede imaginar la cantidad de horas que pasas solo cuando estás viajando, puedes estar semanas enteras en las que tu rutina es conducir, visitar cliente, conducir, desayunar, comer y cenar solo y despertarte cada día en una ciudad diferente.

La parte positiva es la posibilidad de conocer todos los rincones del país, su gastronomía, costumbres… tenemos un país que merece la pena conocer bien.

 

¿Recordáis cómo conocisteis El Ganso?

Rubén: es curioso cómo empezó nuestra relación con El Ganso, yo por aquel entonces vivía en Malasaña y trabajaba como abogado, Clemente y Álvaro habían abierto la tienda en Fuencarral unos días atrás y pasaba de vuelta a casa del trabajo y me chocó mucho , me pareció una tienda totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados y entré, y compré al primer abrigo verde militar de la tienda (algún día podré enmarcarlo y colgarlo de la chimenea) Clemente y Álvaro estaban de cara al público y me atendieron tan bien que mis visitas empezaron a ser más frecuentes y con amigos que también se convirtieron en clientes….y un tiempo después me encontré con Álvaro en un evento de GQ y ahí empezó todo.

 

Muchas gracias, chicos.