Nuestra tienda de Rambla Cataluña es una de las tres que tenemos en la Ciudad Condal, junto con las de las calles Ferrán y Vidriería.

Esta semana hemos hablado con Manu, el encargado de Rambla. Nos cuenta su amor por la moda y su interés por asesorar clientes;  su encuentro con El Ganso y la forma de trabajar en equipo.

¡Hola Manu! ¿Por favor, podrías presentarte?

Me llamo Manu, soy un madrileño de 29 años afincado en Barcelona desde hace 4 meses y la verdad, bastante contento de estar aquí, donde soy encargado de la tienda de Rambla Cataluña. Desde entonces el vuelco que ha dado mi vida me ha hecho darle sentido a esa pregunta que desde pequeño a uno le hacen ¿Qué quieres ser de mayor? aunque yo siempre tenía la idea de involucrarme en algo creativo, era la moda más concretamente con lo que yo soñaba, y la que poco a poco me ha ido enganchando, desde que con 20 años empecé a trabajar en una tienda con la sencilla idea de sacarme un dinero durante el verano. Pasado todo este tiempo, y bien asentado en El Ganso, creo que he encontrado el lugar donde siento que estoy mas cómodo, entre otras cosas por sus valores y filosofía de trabajo.

 

¿Cuánto hace que trabajas en El Ganso?

Poco más de un año. Estando en plena campaña de Navidad celebré el aniversario con mis compañeros de Rambla. Fue el 13 de Diciembre y para mi significó mucho por todo lo  que esta empresa ha confiado en mi en tan poco tiempo.

 

¿Cómo conociste a El Ganso?

Haciendo memoria, creo que fue hace ya unos 5 años cuando  paseando por Fuencarral con mi hermano nos paramos delante de un escaparate bastante llamativo. Una moto roja tipo Diarios de Motocicleta, muchos cuadros de estilo British pero con un toque que nunca había visto, sobretodo en las zapatillas que curiosamente combinaban con las americanas. Ese aire retro y divertido me marcó y ahora forman parte de mi fondo de armario.

 

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Pues sobretodo el servicio al cliente. El estilo de venta que llevamos a cabo en  El Ganso me hace sentirme útil al poder aconsejar y asesorar al cliente en aquello que necesita. A lo largo del día vienen personas buscando cosas muy diferentes, hay quien viene directo a por una prenda y le aconsejas como combinarla, quien entra atraído por el mobiliario y acaba descubriendo un estilo nuevo o quien mirando zapatillas termina por llevarse prendas en las que ni se había fijado por que no se había planteado las posibilidades que unos cuadros y unos tejidos podrían ofrecerle. Ser asesor además de vendedor hace del trabajo en tienda algo mucho más gratificante día tras día.

¿Qué es lo que no puede faltar para que una tienda funcione bien?

El equipo que trabaja en ella. Todos formamos parte de un engranaje en el que los compañeros y el trabajo en equipo son piezas fundamentales para que esto salga adelante. Pero la base de todo es el respeto y el cariño, sin esto no tendríamos el clima de buen rollo que se respira en nuestras tiendas y por el que venir a trabajar se hace mas fácil y llevadero.

 

¿Una obra?

Mejor un artista, Banksy, por todo lo que su trabajo comporta. Arte urbano, protesta social, modernidad y la implicación del espectador. Pero si tengo que citar una obra de arte en concreto que me conmueva es “muchacha en la ventana” de Dalí, siempre me provoca una sonrisa por ciertos recuerdos que me trae.

 

¿Un lugar de Barcelona que te gusta particularmente?

Pues la verdad que en esta ciudad es difícil elegir, solo el hecho de pasear es un placer: El Modernismo ha hecho de Barcelona un lugar muy especial a cada paso,  la espectacularidad de sus edificios conmueve, sobretodo los del Eixample, un barrio sorprendente por su estilo urbanístico, nunca había visto algo igual. Pero creo que lo que hace magnífica a esta ciudad es la posibilidad de escaparte a golpe de metro a dar un paseo por la playa.

 

¿Una persona que admiras?

Por supuesto mi madre, su apoyo ha sido fundamental para mi, y gracias a ella soy quien soy hoy día. Es  por quien yo me involucré en la moda, trabajaba en un taller y yo pasaba las tardes mirando como confeccionaban ella y sus compañeras prendas a partir de la nada. Aunque podría abarcar a toda familia con esta admiración, me lo han dado todo a lo largo de mi vida sin yo pedirles nada.

 

¿Un lugar para las vacaciones?

El mundo es grande como para elegir un solo lugar, es por eso que estoy seguro de que cualquiera  es especial si la compañía también lo es.